
El 2020 pagué quinientos dólares a una agencia colombiana para enseñarme a vender online. Eso mientras renunciaba a un trabajo de medio tiempo en una notaría de fe pública, mientras tramitaba mi título universitario y mientras era asistente administrativo de la empresa de mi familia. Quinientos dólares que en ese momento, a decir verdad, eran todo lo que tenía como estudiante egresado de contaduría y derecho.
Tuve que aplicar todo lo aprendido lo más rápido posible. Necesitaba vender algo a través de internet usando las redes sociales.
¿Pero qué puede vender por internet un universitario que no es dueño de nada?
Lo pensé un rato y empecé a vender memoriales y contratos que había generado trabajando en la Notaría junto a otros documentos que le compré al papá de una compañera de la universidad.
Once dólares. Setenta y siete bolivianos. Eso cobraba yo.
Una cantidad que no cambia la vida de nadie, pero que para mí en ese momento me cambió algo más importante que inflar un poco mi cuenta bancaria.
Me desbloqueó la cabeza; me demostró que el método funcionaba.
Dos semanas después, usando publicidad pagada, había hecho un sueldo mínimo vendiendo desde mi teléfono.
Desde entonces, todos los negocios donde estoy involucrado crecen usando el mismo método. Y el método es más simple de lo que parece, aunque las agencias de marketing quieren hacerlo ver complicado: se trata de entender a quién le estás vendiendo, qué tipo de contenido crear, con qué objetivo, y cuándo meterle publicidad pagada, para acelerar los resultados.
Eso es lo que voy a explicar en este artículo. Sin jerga de gurú del marketing, sin promesas de hacerte viral en treinta días, y sin ignorar que eres abogado y que tu tiempo vale demasiado para desperdiciarlo grabando videos sin estrategia.
Cuando se popularizó TikTok en latinoamérica en el 2020, crear videos generaba excelentes resultados para cualquier negocio. La exposición orgánica que se conseguía en esos primeros años era extraordinaria: subías un video, llegaba a miles de personas sin gastar un centavo, y si tenías algo interesante que decir, el algoritmo hacía el resto. Era casi demasiado bueno para ser sostenible. Y efectivamente, no lo fue.
Hoy conseguir esos mismos resultados orgánicos requiere publicar todos los días — en algunos casos varias veces al día — con una consistencia que para un abogado con agenda llena es prácticamente una fantasía. Nadie te prohibe convertirte en influencer de contenido legal a tiempo completo, pero no es el objetivo de este blog ni tampoco es un método comprobado por mi, yo solo recomiendo lo que ha funcionado conmigo y los abogados con los que trabajo.
Entonces aparece la pregunta: ¿contenido orgánico o publicidad pagada?
Y la respuesta honesta es que la pregunta está pésimamente planteada, es como si en un interrogatorio preguntaras al testigo: “Señor testigo digame por favor si vio a mi cliente cometiendo al asesinato personalmente”.
No es una u otra. Es entender que ambas se necesitan, pero que tienen roles distintos dentro de un mismo sistema de adquisición de clientes para abogados. El contenido orgánico construye autoridad y confianza con el tiempo. La publicidad pagada amplifica ese contenido y acelera los resultados. Hacer solo una de las dos es como tener motor sin combustible, o combustible sin motor.
Lo que sí puedo decirte, y lo digo desde la experiencia de haber gestionado campañas para firmas legales, es que puedes conseguir resultados sólidos con menos contenido del que crees — siempre que ese contenido esté bien pensado, tenga un objetivo claro y sepas cuándo y cómo meterle publicidad pagada para que llegue a las personas correctas.
Es una pregunta válida: si de todas formas voy a invertir dinero en publicidad, ¿por qué no saltarme el contenido, lanzar buenos anuncios y no fue más?
Porque un anuncio sin contenido de respaldo es un extraño que te pide que le confíes tu problema legal. Y créeme que va a haber gente que te va a contratar sin conocerte, es así. Esa es la magia de la publicidad pagada.
Pero será 1 de cada 10. Y los 9 restantes son personas que no le confían sus problemas legales a los extraños.
La confianza se construye con artículos, con videos, con presencia constante que demuestre que sabes de lo que hablas y que no eres un caido del catre que despertó hoy y dijo: Hoy me siento especialista en derecho societario.
Así, cuando 9 de cada 10 personas que necesitan abogado, y que no confían en cualquiera, van a recurrir al abogado que está constantemente apareciendo en Facebook, Tiktok, etc etc.
Eso cambia completamente la conversación de venta. De hecho con los clientes que te han visto constantemente en redes, no existe conversación de venta, la venta es así: “Doctor, necesito que me lleve este caso, paseme su QR”. Es así. Y también cambia los números de la publicidad pagada también — un prospecto que ya te conoce convierte a un costo considerablemente menor que uno que te ve por primera vez.
Necesitas publicar con intención: cada pieza que produces debe perseguir un objetivo dentro de tu sistema de adquisición de clientes. No te preocupes, a continuación te dejo mi sistema de contenido que te ayuda a trabajar el embudo de ventas que te hablo desde mucho el Embudo Atracción–Nutrición–Conversión (TOFU, MOFU y BOFU).
Todo el contenido que produces como abogado debería poder clasificarse en una de tres categorías según el momento del proceso de decisión en que se encuentra tu posible cliente.
¿Recuerdas este gráfico?

Nuestro sistema de contenido va a basarse en el embudo de venta de servicios legales.
Si te falla la memoria, puedes refrescar tu memoria en este articulo donde escribí sobre ventas para abogados.
A. CONTENIDO DE ATRACCIÓN - TOFU
La primera categoría es el Contenido de Atracción — lo que en el embudo de ventas se llama Top of the Funnel (TOFU). Es el contenido que llega a personas que todavía no te conocen. Su único objetivo es despertar suficiente interés para que alguien decida ver tu video o contenido varias veces, decida seguirte o guardar tu video. No vende, no explica tus honorarios, no pide que te escriban. Atrae.
Se mide en vistas, seguidores nuevos y alcance. Si este contenido no existe, el resto del sistema no tiene de dónde nutrirse.
B. CONTENIDO DE NUTRICIÓN - MOFU
La segunda categoría es el Contenido de Nutrición — el Mid of the Funnel (MOFU). Aquí ya estás hablando con personas que te conocen y te siguen, pero que todavía no están listas para contratarte. Este contenido construye autoridad y confianza: demuestra que sabes de lo que hablas, que eres consistente, que tu criterio vale.
Se mide en interacciones, comentarios, guardados y compartidas. Es el contenido que convierte a los que decidieron seguirte en personas que confían en tu criterio profesional.
C. CONTENIDO DE CONVERSIÓN - BOFU
La tercera categoría es el Contenido de Conversión — el Bottom of the Funnel (BOFU). Este es el contenido que empuja a tomar una decisión. Habla directamente al problema que tu prospecto tiene ahora mismo y le dice qué hacer para resolverlo contigo.
Se mide en mensajes recibidos, comentarios de agendamiento y, eventualmente, clientes firmados. Sin este contenido, todo lo anterior construye audiencia pero no genera ingresos.
La clave del sistema es que los tres tipos de contenido deben coexistir. No puedes vivir solo en la atracción porque nunca conviertes. No puedes vivir solo en la conversión porque te quedas sin audiencia nueva que alimentar. Y no puedes ignorar la nutrición porque sin confianza no hay conversión que funcione.
Ya sé lo que va a pasar cuando muchos abogados lean este artículo. Van a agarrar el celular, pararse frente a la cámara y recitar jurisprudencia sin parpadear durante cinco minutos.
Y después de hacer eso en 30 videos seguidos van a venir aquí y me van a putear diciendo que no funciona.
Ese tipo de contenido tiene su lugar — sirve para nutrir a los seguidores que ya tienes — pero puede hacerse mucho mejor. Y antes de hablar de qué hacer, conviene hablar de qué evitar.
1. Lenguaje técnico. La persona que tiene un problema laboral, un conflicto familiar o una deuda impagada no sabe la diferencia entre una contestación y una apelación. No conoce el término diligencia preparatoria ni recurso ulterior.
Si tu contenido está lleno de ese vocabulario sin explicarlo, estás hablando para otros abogados — y los abogados, salvo excepciones, no son tus clientes. La regla es simple: explícalo como si tuvieras un adolescente de doce años enfrente. Si él entiende, tu cliente potencial entiende.
2. Crear contenido pensando en otros abogados. Entiendo el miedo — en una profesión donde la reputación lo es todo, la idea de “quedar mal” frente a colegas es genuinamente incómoda.
Pero si cada video lo filtras por la opinión imaginaria de tus pares, tu contenido va a sonar exactamente igual al de todos los demás: formal, distante y completamente incapaz de conectar con la persona que tiene un problema real y está buscando a alguien en quien confiar.
3. Seguir tendencias indiscriminadamente. Puedes hacerlo ocasionalmente como parte del Contenido de Atracción para ganar visibilidad, pero si tu objetivo no es convertirte en influencer sino conseguir clientes, puede perjudicarte más de lo que crees.
No se trata de ser robots serios, yo mismo pongo humor e irreverencia en mucho de mi contenido, solo es mantener una línea de profesionalidad reconocible es lo que construye autoridad a largo plazo.
4. No actualizar el contenido. Los algoritmos cambian. Los formatos evolucionan. Lo que funcionaba en 2023 puede ser exactamente lo que hoy te mantiene invisible.
Tienes que probar, medir y ajustar. No cada semana, pero sí con regularidad suficiente para no quedarte obsoleto sin darte cuenta.
Con la estructura clara y los errores identificados, viene la parte práctica: qué producir exactamente para cada etapa. Un dato importante para ti en el contenido de tus redes es el llamado a la acción o CTA en términos de Marketing, que significa Call To Action, pero en este blog amamos el español así que todos los términos se manejan en español.
Es la última parte de cada video, donde das una orden sobre la siguiente acción que quieres que haga el usuario al terminar de ver tu video. ¿Por qué hacer un CTA al final de cada video? Está demostrado que más de la mitad de los usuarios de redes no van a tomar ninguna acción a menos que se la dejes clara al finalizar el video.
Lo que nos ha estado funcionando para Contenido de Atracción:
Con la estructura clara y los errores identificados, viene la parte práctica: qué producir exactamente para cada etapa. Un dato importante para ti en el contenido de tus redes es el llamado a la acción o CTA en términos de Marketing, que significa Call To Action, pero en este blog amamos el español así que todos los términos se manejan en español.
Es la última parte de cada video, donde das una orden sobre la siguiente acción que quieres que haga el usuario al terminar de ver tu video. ¿Por qué hacer un CTA al final de cada video? Está demostrado que más de la mitad de los usuarios de redes no van a tomar ninguna acción a menos que se la dejes clara al finalizar el video.
Lo que nos ha estado funcionando para Contenido de Atracción:
a. Polarizar nuestra opinión sobre temas de implicancia latente en la sociedad (Es decir damos nuestra opinión, en favor o en contra, sobre la promulgación de una ley polémica, el resultado de un caso legal de moda, etc.)
b. Reaccionar a videos de noticias legales u opiniones de terceros sobre temas relevantes de la sociedad y opinar con tu criterio legal.
c. Mostrar (sin dar opinión) información importante para nuestros clientes, apalancándonos de medios importantes o terceros con opinión creíble en redes.
El llamado a la acción aquí es simple: Sígueme para más contenido como este, Guarda este video para después, Compártelo con amigos.
Para Contenido de Nutrición:
a. Contenido educativo con un toque humano es el que más retiene; humanizas el contenido con didáctica, storytelling, humor, etc.
b. Mostrar el día a día del abogado — no necesariamente en formato vlog si eso no es tu estilo, sino simplemente compartiendo una acción concreta de tu rutina profesional que el cliente nunca ve — construye cercanía.
c. Preguntas y respuestas, respondes a las preguntas más frecuentes de tus clientes y soluciones que sabes (o crees) que puede ser útil para tus clientes.
El llamado a la acción aquí apunta a la interacción: Comenta si te pasó algo parecido, Comenta qué opinas, Comparte con alguien que lo necesita.
Para convertir seguidores en clientes, el Contenido de Conversión tiene que crear urgencia, garantía o identificación directa con el problema.
a. Contar una historia de un caso concreto dónde al final de la historia la solución es tu servicio legal. Debes humanizarlo, no olvidar eso.
b. Testimonio de clientes, siendo honestos, conseguir que un cliente acepte ser grabado dando su opinión de nuestro servicio es algo muy difícil (no imposible), pero si encuentras que acceda, debes aprovecharlo y explotarlo. Un solo video de un cliente satisfecho puedes utilizar y reutilizarlo por años con resultados increíbles.
c. Casos de éxito, utilizando sentencias reales — donde el resultado habla solo — son de los contenidos de conversión más poderosos junto al testimonio de clientes.
d. Oferta ocasional, solo apto para valientes. No todos los abogados se animan a dar una oferta ocasional (consultas sin costo por determinada fecha), garantía ocasional (si te está pasando tal tema, cobro solo si gano tu caso) u otra oferta comercial que se ajuste a la ética de los servicios legales. Te sorprendería ver abogados en otros países que generan tremendos ingresos por hacer esto.
El llamado a la acción aquí es directo: Escríbeme al privado, Comenta quiero ser asesorado, Escribeme al WhatsApp.
En cuanto a los formatos disponibles, hay más opciones de las que la mayoría de los abogados considera.
A abril de 2026 todas estas variaciones de contenido tienen excelentes resultados:
● La cabeza parlante — Es la más común y funciona bien porque humaniza. Ejemplo de video formato cabeza parlante.👈

● Las reacciones – Reaccionando a videos de terceros permiten apoyarte en contenido que ya existe y agregar tu perspectiva. Ejemplo de video reacción aquí.👈

● Voiceover – Donde grabas determinada tarea, acción y posterior a eso se narra lo que se está viendo. Así queda un video de este tipo.👈

● B-roll Edit – Un editor profesional armado con varias tomas grabadas te dará un resultado más producido y atractivo. Ejemplo de B-roll Edit aquí.👈

● El texto en Pantalla – Es rápido de hacer y sorprendentemente efectivo. Míralo aquí. 👈

● Lee la Descripción – Solo reciclas videos de tu galería, les dices que lean la descripción y tu trabajo es redactar algo no tan largo y útil. Ejemplo de video formato Lee la Descripción 👈

● Clones — Requiere de un editor o que con un poco de paciencia aprendas como hacerlo. Pero es realmente efectivo este 2026. Video formato clones aquí. 👈

● Listado – Requiere edición pero es bastante entretenido de mirarlo funcionando. Aquí tienes uno, míralo.👈

Un repaso de lo que vimos:
La disyuntiva entre contenido orgánico y publicidad pagada es una falsa elección. Ambas se necesitan y se potencian mutuamente. El contenido construye la confianza que hace que la publicidad convierta mejor y a menor costo. Intentar hacer solo una de las dos es trabajar con la mitad del sistema.
El contenido tiene un propósito específico dentro de nuestro embudo de tres etapas (Atracción–Nutrición–Conversión). El contenido de atracción trae audiencia nueva. El de nutrición convierte esa audiencia en personas que confían en ti. El de conversión transforma esa confianza en clientes. Los tres tipos deben coexistir para que el sistema funcione.
Los errores más costosos en contenido para abogados son el lenguaje técnico sin traducción, crear pensando en colegas en lugar de en clientes, seguir tendencias sin criterio y repetir indefinidamente lo que funcionó en otro momento. Cualquiera de los cuatro, solo, es suficiente para que una cuenta con buen contenido no genere ningún resultado comercial.
Los formatos disponibles son más variados de lo que parece, y la elección correcta depende de tu personalidad, tu tiempo y tu audiencia — no de lo que está de moda en este momento.
La conclusión es esta: no necesitas publicar todos los días ni convertirte en creador de contenido de tiempo completo para que las redes trabajen a favor de tu firma. Necesitas entender el sistema, producir con intención y saber cuándo amplificar con publicidad pagada lo que ya está funcionando de manera orgánica.
Si quieres ver estos formatos en acción y seguir recibiendo estrategia aplicada al crecimiento de firmas legales, encuéntrame en redes. Ahí es donde el contenido vive.

¿Quién escribió esto?
Mi nombre es Geber Gómez Céspedes, soy abogado y contador de profesión, pero emprendedor y empresario de pasión.
Desde el 2017 vengo desempeñándome en el ámbito empresarial, desde empleado hasta miembro de Directorio de una institución privada.
Si hay algo que disfruto hacer, es ayudar a las empresas pequeñas o medianas a que buscan CRECER o que se tienen serios problemas y los necesitan RESOLVER.



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